La presión de los colectivos de emigrantes en Buenos Aires provocan que la Xunta de Galicia se piense (y mucho) su intención de ceder al grupo privado 3A Recoletas la gestión del hospital del Centro Gallego de Buenos Aires.
Desde el pasado lunes, el vicepresidente del Patronato de la Fundación Galicia Saúde y representante del Centro Gallego, Elías Fernández Pato, acompañado por un vocal, negocia con miembros de la Xunta en Santiago una alternativa a la idea inicial del Gobierno. El proyecto, pero sobre todo las formas y la ocultación pública con la que el Ejecutivo trató este tema, ha fracturado la relación entre el histórico centro y las autoridades gallegas.
Por eso, la Xunta se está planteando incluso renunciar a la privatización de la gestión del hospital para dejarlo en algo así como un asesoramiento por parte del grupo 3A Recoletas. La alternativa, que es la idea inicial del Ejecutivo de Feijóo, tampoco parece convencer a parte de las asociaciones del Centro Gallego, que verían en ella una privatización encubierta.
La polémica entre el Centro Gallego y la Xunta es tal que el Gobierno, a través de varias autoridades, forzó a la histórica asociación a emitir un comunicado de apoyo a Santiago Camba, secretario xeral de Emigración, después de ser duramente criticado en Xornal por varios socios. “Su actitud fue chantajista y mafiosa”, dijeron muchos, algunos de ellos afines al Partido Popular desde siempre. “Es insólito que esta asociación emita un comunicado a favor de un político”, recuerdan otros.
diferencias en el centro gallego
La Xunta tan solo precisa el apoyo de dos de las tres agrupaciones políticas del Centro Gallego para llevar a cabo su iniciativa y tres de ellas son cercanas a los populares. Sin embargo, no lo tendrán tan fácil, ya que el malestar entre sus correligionarios no ha terminado aún. De hecho, las negociaciones que mantendrá Elías Fernández Pato en Santiago hasta mañana jueves se harán siempre bajo el compromiso de que no se firme ningún documento hasta que la nueva propuesta sea consensuada en Buenos Aires por todos los colectivos.
Las diferencias son tales en el Centro Gallego que la prensa argentina se hace eco ya de las tensiones en la junta directiva. Incluso se especula con que un grupo esté planteando solicitar elecciones inmediatas y romper así el acuerdo entre las diferentes agrupaciones políticas.
Los partidos políticos, por su parte, también manifiestan sus posturas irreconciliables. El Partido Popular de Argentina emitió un comunicado el pasado fin de semana en el que defendía la gestión del Ejecutivo de Feijóo en el hospital del Centro Gallego, pese a que algunos de sus afiliados criticaron también las formas de Santiago Camba, así como de Alfonso Rueda, conselleiro de Presidencia.
En el documento, el PP reivindicaba la gestión que pretende la Xunta y se preguntaba “dónde estaban” las autoridades del PSOE bonaerense cuando la deuda de la Fundación Galicia Saúde “crecía desmesuradamente”.
Los populares censuraron la “mala fe” y el “agravio gratuito” de los socialistas, tras las acusaciones de “pelotazo” vertidas por la diputada autonómica Laura Seara. Además, atacaron duramente a la ex delgada de la Xunta en Buenos Aires con el gobierno bipartito, María Xosé Porteiro. “Solo se dedicaba a gastar el dinero de los gallegos de a pie”, decía, a la vez que elogiaban la actitud de Camba.
El PSOE de Argentina, por su parte, criticó la “llamativa ignorancia del PP”. “Para ellos todo es público o privado y no hay término medio; el Centro es privado pero nació sin intención de ánimo de lucro”, decían. La polémica sigue.
