No hubo cambios en la sede de Caixanova de la calle García Barbón de Vigo. El presidente de la entidad, Julio Fernández Gayoso, reunió ayer de forma extraordinaria a su consejo de administración para reivindicar que su postura contraria a la fusión con Caixa Galicia continúa en pie a pesar de que Alberto Núñez Feijóo quiere unir ambas entidades y vetar alianzas con cajas de fuera. Y lo hizo a través de un visto bueno a la Xunta, el de aceptar que la auditora KPMG analice sus cuentas porque, a su entender, ratificará punto por punto lo que Deloitte y AFI hicieron primero: que la fusión de las dos cajas de Galicia no es viable. Gayoso no cede ante las posiciones marcadas por el Ejecutivo de Feijóo y dice ‘no’ a la fusión, y pretende también que esa auditoría externa haga lo mismo.
Fuentes próximas a la entidad señalaron a Xornal que el presidente de la caja “mantuvo su argumento” de que la fusión de ambas cajas no se sostiene financieramente, y añadieron que el hecho de llevar a un consejo extraordinario la aprobación de someterse a la auditoría “fue una excusa para explicarse” ante los miembros de este órgano de gobierno tras el embite de Núñez Feijóo. “Habló él, y dijo que Caixanova acepta la auditoría porque se demostrará que su informe –el que le entregó al presidente de la Xunta para rechazar la fusión– es correcto”. De esa manera, volvió a cuestionar los números del informe interno que el Ejecutivo gallego realizó para avalar lo contrario –que la fusión gallega es solvente–, algo que “molestó mucho” en su día al presidente gallego, según señalaron a este diario fuentes de la negociación. Según pudo saber Xornal, el presidente de Caixanova está “confiado” en que el informe de KPMG desvelará la “situación real”, el estado en el que se encuentran las dos cajas. Más aún, quiere –según las mismas fuentes– que se haga público qué compromisos tendrán que afrontar Caixa Galicia y Caixanova en un futuro próximo (morosidad, subida de provisiones y previsible alza de los tipos en el segundo semestre).
EL SIP
De este modo, el Sistema Institucional de Protección (SIP) sigue siendo, a pesar de la negativa tajante de Feijóo a que las cajas se alíen fuera, la primera opción para Caixanova, aunque no descartan continuar en solitario. Desde el entorno de la entidad señalaron a este diario que a lo largo de la mañana de ayer “varios jefes de zona” de la caja ratificaron ante los empleados que preferían continuar en solitario antes que fusionarse con Caixa Galicia, aunque las mismas fuentes indicaron que no fue algo “mayoritario” aunque “probablemente” fue una iniciativa proveniente “de arriba”.
Así las cosas, desde ayer por la mañana técnicos de KPMG trabajan tanto en la caja presidida por Gayoso como en la dirigida por José Luis Méndez, como así confirmaron también fuentes de Caixa Galicia a Xornal. Pero en el caso de Caixanova “es distinto”. Mientras dure esa auditoría de las cuentas, que “podría retrasarse hasta febrero”, la caja con sede en Vigo acordó también ayer aplazar movimientos “formales” para continuar con su búsqueda de aliados dentro del proceso de reestructuración financiera española.
“Pero no sine die”, señalaron fuentes próximas a la caja. Otras añadieron a Europa Press que el tiempo de espera “dependerá de hasta dónde quieren llegar” los técnicos de KPMG.
El único miembro del consejo de Caixanova que se pronunció a favor de la fusión fue el nacionalista José Luis Veiga Lage, en representación de la corporación municipal de Pontevedra. “Le dejaron leer su documento a favor de la fusión pero descartaron discutirlo, le dijeron que no era el momento”, desvelaron fuentes próximas al órgano de dirección.
En Facenda, mientras tanto y como reconocieron a Xornal, no contemplan que Caixanova diga que ‘no’ a la fusión tras el anuncio de Feijóo. “No nos planteamos ese escenario”. En caso contrario, “veremos”, dijeron fuentes de la consellería, que confirmaron que las reuniones entre sus técnicos y los de ambas cajas para “acercar posturas” terminaron el martes con nulo éxito.
CAIXA GALICIA
Por otra parte, en la caja con sede en A Coruña descartaron convocar un consejo de administración para, como Caixanova, dar luz verde a la auditoría encargada por la Xunta, y confiaron en que el informe arroje “la máxima luz a todo el proceso” de estudio sobre la viabilidad de la fusión gallega.
