La directora de la cárcel de Teixeiro, Silvia Alonso, aseguró ayer que el penal coruñés “no tiene denuncias por mobbing”, por lo que dijo que no cree que el estudio presentado esta semana sobre la situación de los funcionarios de prisiones en Galicia “sea la realidad”. En el informe se decía que casi un 20% de esos trabajadores públicos sufren acoso laboral a diario, un porcentaje que en Teixeiro se elevaba hasta alcanzar el 26%.
Durante un acto celebrado ayer, Alonso admitió que su profesión “no es fácil” y que los funcionarios “trabajan muy duro”, pero, no obstante destacó que no existen denuncias por supuesto acoso laboral en su centro.
El estudio, realizado por investigadoras de la USC en colaboración del sindicato Acaip, dibujaba el perfil de la víctima del mobbing como un hombre, funcionario de carrera, trabajador en la cárcel de Teixerio o de A Lama (Pontevedra). Además, concluye que estos centros penitenciarios, los más grandes de Galicia, presentan los niveles “más desfavorables” en otros parámetros analizados, como la satisfacción o las condiciones en el trabajo.
MÓDULO 'NELSON MANDELA'
Alonso presentó ayer, junto con la conselleira de Traballo, Beatriz Mato, la segunda fase del módulo de libertad Nelson Mandela, que funcionará durante el primer trimestre de 2010 en el penal de Teixeiro. En él se trabajará con los presos que estén terminando su condena para intentar reinsertarlos en la sociedad con todas las garantías.
Este módulo –una iniciativa pionera de carácter “educativo, terapéutico y convivencial”– acogerá a partir de Año Nuevo a entre 100 y 120 reclusos de la prisión. Los resultados de la primera fase de esta experiencia, que puso en marcha el bipartito en 2007, han conseguido que el 35% de los 70 presos que asistieron a los cursos hayan encontrado trabajo una vez fuera.
“Se trata de darles las herramientas básicas para volver al día a día, a la familia y a la sociedad, sin conflictos”, destacó Mato, durante la presentación de este nuevo módulo.
La actividad, de carácter “voluntario”, comprende habilidades sociales y familiares, así como orientación laboral. De este modo, según Mato, proporcionará valores como la igualdad, el respeto por uno mismo y por los demás, la importancia de aprovechar el tiempo, la autoestima y el valor de los sentimientos.
Para poner en marcha la segunda fase de este proyecto, que comenzó en 2007 con 70 personas, la consellería colaborará con 94.000 euros anuales, que se destinarán al mantenimiento del equipo de inclusión sociolaboral. Esta fase, a diferencia de la primera, está dirigida a reclusos de todas las edades y no solo a los más jóvenes. Además, se diseñarán itinerarios de acompañamiento posterior, de modo que los internos podrán contar con la ayuda de un grupo de voluntarios durante su primera etapa de libertad.
EDUCACIÓN Y CURSOS PARA PADRES
Entre las características del programa está el desarrollo de distintas actividades según el perfil del participante. Los internos estarán ocupados ocho horas al día y, tras una serie de entrevistas personales, se les ofrecerá educación formal y para la salud. Además, contarán con talleres de formación profesional y de búsqueda de empleo. Otras actividades serán la educación vial o el reencuentro familiar.

