La crisis económica ha "animado" la expansión de este tipo de plataformas "e-learning" ante la demanda de más formación y ahorrar costes, ha explicado a EFE Vicente Alapont, del departamento de Comunicación de la compañía, quien asegura que esta fórmula de educación "puede ser igual de eficaz o más" por su flexibilidad y accesibilidad.
En el caso de esta propuesta, se une en un mismo sistema cursos multimedia de idiomas con todas las herramientas disponibles como videoconferencias, pizarra por Internet o evaluación de pronunciación según diferentes acentos de un mismo idioma, y clases "online" con una disponibilidad permanente del alumno con el profesor.
Al menos un 30 por ciento de las lecciones pueden desarrollarse con profesor a través del aula virtual que integra el propio método y se pueden crear clases específicas como complemento en grupos de hasta 20 personas para que los alumnos afiancen conocimientos en aspectos que supongan cierta dificultad.
Este tipo de productos son, según Alapont, un mercado "emergente" a nivel mundial dirigido a grandes empresas, administraciones públicas, universidades, consultorías y centros de formación, sus principales clientes.
En España, el uso de Internet en las empresas para la formación de sus empleados supera en nueve puntos porcentuales la media europea, al situarse el índice en un 30 por ciento frente al 50 por ciento de Lituania, donde más se utiliza, o el 13 por ciento en Holanda, donde menos, según datos de la Asociación de Proveedores de e-Learning (Apel).
La compañía empezó en 1981 siendo pionera en este tipo de software aplicado a la enseñanza que dio su gran salto con la revolución de Internet.
Después de esa "explosión" de este tipo de empresas al calor de la creación de las compañías "punto com", el sector del "e-learning" "se ha relajado de alguna vez", pero se ha impuesto como solución a la formación en las grandes empresas primero.
El siguiente paso son las pequeñas y medianas empresas que "van entrando" a través de las ayudas de instituciones, pero que son a "las que más les cuesta", según Alapont.
Desde entonces, CAE ha abierto oficinas por España, Shangai (China) y Miami (Estados Unidos), tres ámbitos donde Alapont ha observado tendencias cada vez más fuertes de expansión, aunque con crecimientos "particulares" en cada ámbito.
Por el momento, el volumen de facturación de CAE en el continente americano ya supera el millón de dólares, con un 60% en el mercado de América Latina y un 40% en Estados Unidos, mientras que en el chino ha empezado este año, donde las perspectivas parecen que vayan "más despacio que otros", pero "puede ser más fácil penetrar" en la enseñanza "online".
