El pleno del Ayuntamiento de Vic (Barcelona) ha apoyado hoy por mayoría la legalidad de la nueva normativa que impide el empadronamiento en el municipio de los inmigrantes en situación irregular. El consistorio ha anunciado que presentará un informe jurídico externo sobre la medida.
El alcalde de Vic, Josep María Vila d'Abadal, de Unió Democràtica de Catalunya, ha manifestado que la nueva normativa pretende poner orden, avanzar en la integración de la inmigración y poner a las personas inmigradas dentro de la comunidad.
El equipo de gobierno, formado por CiU, PSC y ERC, mantiene que la propuesta es "legal" según sus servicios jurídicos, pero si algún informe de otra administración demuestra la ilegalidad, posiblemente retirarán la medida. El consejal del PSC en el consistorio, Josep Brugaya, asegura que los nuevos criterios cumplen de forma "estricta" con la normativa estatal.
El partido ultraderechista Plataforma per Catalunya, en la oposición en el consistorio de Vic, apoya la medida, pero la considera insuficiente. Por su parte, ell grupo municipal de los independentistas de la CUP la rechaza porque "es poco ética, insolidaria, electoralista y afecta al 2% de la población", y considera que no "solucionará el problema de la inmigración".
El portavoz del grupo de ICV en el consistorio, Xavier Tornafoch, ha retirado una propuesta de urgencia para que se renuncie a la medida a la espera de la celebración del pleno municipal del 3 de febrero. Tornafoch ha instado al equipo del Gobierno municipal a informales por escrito sobre los nuevos criterios.
