Durante años, fueron el binomio del éxito. Banca e inmobiliaria se entendían a la perfección en una relación que dió lugar al boom inmobiliario, a la burbuja de ladrillo cuyas consecuencias son ya más que conocidas. Ahora, con el boom totalmente desinflado y un nivel de deduda del sector inmobiliario de mña de 320.000 millones de euros, aparecen las primeras rencillas entre las entidades financieras y los promotores, condenados, por otra parte, a entenderse.
La alarma saltó esta misma semana, cuando el presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Santos González, aseguró en una comparecencia pública que la banca “ha dicho basta” la “insaciable demanda” de crédito de las empresas del ladrillo, tras año de refinanciaciones avaladas por bancos y cajas. Se ha terminado, dice ahora la banca. No hay más crédito.
DEUDA MILLONARIA
La culpa se la llevan los 325.000 millones de euros que las promotaras inmobiliarias adeudan actualmente al sistema financiero. Además de la multimillonaria cantidad sin pagar, hay que sumar unos 15.000 millones de intereses sólo por estos créditos.En este contexto, la que hasta ahora había sido una de las relaciones más exitosa del mercado, se convierte en destructiva. Eso dice la banca, a través de AHE, que cree que un nivel tan elevado de deuda puede hacer un daño “irreparable” al negocio financiero, ahogado por tal cantidad de deuda refinanciada.
Para Santos González, “es evidente” que una deuda de 325.000 millones, tiene un compleja solución que, sin duda, pasa “por algo más que complicado que por echarle la culpa de todo al sector financiero”. “Las refinanciaciones futuras están comprometidas”, aseguró González, “no se puede hacer borrón y cuenta nueva”, dijo, sin antes solventar el “esfuerzo” que la banca –no sin compensación– ha hecho para salvar un sector, el inmobiliario, que, tras superar la crisis, supondrá un 7% del PIB español.
REPROCHES DE LOS PROMOTORES
Por su parte, los promotores no han tardado en responder a las quejas de la banca sobre la deuda contraída y el fin del crédito al sector inmobiliario. El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo, reprochó a los bancos y cajas que los pisos con los se han quedado en plena crisis del sector, y que ahora venden con suculentos descuentos, “no siempre se traducen en una buena compra para el usuario”, aseguran.
En este sentido, explican que la banca rebaja hasta un 40% en estos inmuebles –por lo que detecta competencia desleal– que, advirtió, “suelen estar en peores condiciones” que los de las compañías inmobiliarias.

