La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáenz de Santamaría, señaló ayer que “el exceso de canales”, que producirá el formato de la TDT, conducirá a una situación en la que no habrá “contenidos para rellenarlos todos”.
Además, la portavoz popular criticó que durante la última reforma de TVE, que significó la retirada definitiva de la publicidad en el canal público, el Gobierno decidiera “meter cien millones más en la televisión”, según aseguró en declaraciones recogidas por Europa Press.
Cuestionada por la financiación de los canales autonómicos, dependientes del Estado, la portavoz del PP aseguró que, personalmente, “sería más austera en todos esos ámbitos” e incidió en que todos los gestores públicos, “en todas las administraciones, tienen que hacer un plan de austeridad y ver dónde pueden y de dónde deben recortar”. Además, consideró prioritario “un proceso de clarificación en todo el proceso de pago de subvenciones” a estas cadenas.
INICIO DEL ÚLTIMO APAGÓN
La tercera y última fase del Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre –que afectará a más de 30 millones de personas– comenzará, previsiblemente, el próximo 10 de marzo, según confirmó el director de la Oficina Nacional de Transición a la TDT, José Antonio Quintela.
Además, se mostró convencido de que esta fase se completará antes del 3 de abril –fecha límite para el apagón–, aunque señaló que, dada su “complejidad, en algunos sitios adelantará sustancialmente”, mientras que “en otros” la transición a la TDT se producirá cerca del 30 de marzo. “Estamos hablando de proyectos en los que hay más de 300 centros de emisión, no se puede dar a un botón y se apagan todos a la vez”, comentó Quintela. Según indicó, lo importante es que la gente esté preparada antes, ya que es la forma de asegurarse de que no hay ningún riesgo de que les afecte el apagado”.

