Es lógico. Han llegado hasta aquí buscando una explicación sobre la foto y no es para menos. Y es solo una muestra. Una habitación, una de las 59, todas distintas, disponibles en el Hotel A Quinta da Auga, un establecimiento prácticamente nuevo en Santiago de Compostela que, en sus ocho meses de vida, no para de cosechar éxitos.
El primero, el reconocimiento del I Congreso de Microcogeneración celebrado el año pasado en Barcelona, y que le situa como un ejemplo de local sostenible y en el que se se utilizan las mejores tecnologías con el fin de ahorrar energía. El segundo, la nominación a Mejor Hotel Urbano de España que concede la revista Condé Nast Traveler.
Su directora, Luisa Lorenzo, lo explica a Xornal de Galicia. “El proyecto de reforma se planteó en todo momento para que fuese un hotel lo más sostenible que se pudiese, usando técnicas y materiales innovadores”, asegura.
Por ello, la arquitecta del hotel , María Luisa García (la madre de la directora y también dueña de este negocio familiar) apostó por utilizar en este entorno una técnica novedosa: la microcogeneración.
Se trata, según explica la propia Luisa Lorenzo, de una forma de aprovechar toda la energía de la casa. De este modo, el gas que se consume, se convierte en la misma potencia de energía eléctrica. Primer ahorro. Además, con el calor que desprende esta energía eléctrica se calienta el agua necesaria para el hotel. Segunda parte del ahorro.
GEOTERMIA
Otro de los secretos de A Quinta da Auga está bajo tierra, a unos 150 metros de profundidad. A ese nivel, los pozos de agua mantienen el líquido dos grados por encima de la temperatura normal, lo que facilita que, en cualquier grifo del hotel, el agua sale dos grados por encima que en cualquier otro lugar. Con esto, calentar el agua es más rápido y más barato. Y más ecológico, claro.
Con esta técnica, hacen funcionar la calefacción de todas las instalaciones –miles de metros cuadrados– a través de un sistema de climatización por suelo radiante.
GRAN REHABILITACIÓN
Además de las 59 habitaciones, cada una de ellas con una decoración distinta, el hotel cuenta con una cafetería, que puede usarse de forma independiente, ambientada a modo francés; varias salas de reuniounes, y un spa completo, uno de los mejores de Galicia, donde se ha acometido un proceso “muy importante y costoso” de rehabilitación que ha durado nada menos que seis años, hasta la apertura del hotel en junio el año pasado.
Luisa Lorenzo no tiene dudas. “Ha sido un proceso largo pero ha merecido la pena”. La decoración, uno de los aspectos más cuidados de A Quinta da Auga conjuga materiales modernos y muebles contemporáneos on piezas de anticuarios, compradas alrededor del mundo, y que aportan gran calidez a las estancias.
SPA Y RESTAURACIÓN
A todo esto se unen los dos principales atractivos de este hotel urbano. Un spa con ocho cabinas de masaje, rayos UVA, cabina de Mar Muerto, sauna finlandesa, piscina de chorros o cabinas de relajación. Y es solo un ejemplo. En A Quinta da Auga puede recibir un masaje oriental con aceites esenciales que combate el estrés, o depilarse con la técnica egipcia del azúcar.
Su otro gran atractivo es Filigrana, el restaurante del hotel, una de las apuestas más decididas de los dueños. Filigrana apuesta, y lucha por ello, por convertirse en referencia en la gastronomía gallega en un sector competitivo y en el que cada día aparecen innovaciones.
Más que recomendable. No tienen que esperar más. Reserven en www.aquintadaauga.com.

