Respondió a las expectativas el Montañeros Banco Gallego, gran revelación de la temporada en Segunda B, en el duelo contra el histórico Eibar en el exilio de O Roxo, motivado este por la huelga indefinida de los empleados de las instalaciones deportivas públicas de A Coruña. Los blancos arañaron un punto harto meritorio (1-1).
Apretó el Eibar en la recta final con un impresionante despliegue físico junto a una clarísima ocasión de Altuna en boca de gol, pero el Montañeros supo guardar la morada y crear peligro al contragolpe. Con todo, el reparto de puntos en Cerceda no fue en absoluto injusto. El equipo coruñés se adelantó en el marcador cuando Moisés Pereiro trazó un pase de cine a Rubén Pardo y el delantero entró en el área como una exhalación y batió a Irureta con un tiro cruzado casi sin ángulo, pegado al primer palo, en el minuto trece. Hubo reacción vasca de la mano del infortunio local, ya que Dopico desvió con la cabeza un envío de falta de Sutil al fondo de su portería (min.19). El encuentro representó un auténtico toma y daca entre dos apostantes por el buen fútbol.
Tras el descanso, el Eibar gozó de mayor posesión, sobre todo en la recta final. Cuevas, de falta, forzó un paradón de Diego, uno de los mejores del Montañeros. Luego, el turno correspondió al local Ángel Luis, cuyo lanzamiento fue salvado sobre la misma línea de gol por Irureta, que casi mete el balón en la meta.
Aunque ambos equipos no pararon de buscar el gol, el marcador ya no se movería.
