El que fuera internacional con Inglaterra Paul Gascoigne fue puesto ayer en libertad bajo fianza tras haber sido interrogado por la policía en relación a un altercado que, supuestamente, provocó el ex futbolista.
Gazza, de 42 años, fue detenido el domingo por la noche en el condado de Yorkshire (al norte de Inglaterra), en un local de comida para llevar, después de que la policía fuera avisada de un incidente en ese establecimiento.
La policía arrestó al ex centrocampista junto con otro individuo bajo la sospecha de que ambos se encontraban en estado de embriaguez y conducían un vehículo.
El ex jugador del Newcatle United y del Tottenham Hotspur ha tenido conocidas recaídas en su batalla contra el alcohol y la depresión.
El pasado año, Gazza indicó a la BBC que llevaba cuatro meses “limpio” de drogas y alcohol y que había empezado a acudir a sesiones de Alcohólicos Anónimos.
La policía dejó ayer en libertad a Gascoigne después de someterle a un interrogatorio con relación a lo sucedido.
No es la primera vez
“Probablemente va a morir pronto. No creo que sirva de nada ayudarle. Es una pérdida de tiempo. Si pudiera pedir un deseo, desearía que nos dejara”, declaró Regan, el hijo de Gascoigne, hace poco más de un año sobre su padre. “Que haya sido un gran jugador no quiere decir que sea un buen padre”, añadía el niño, de tan solo doce años de edad.
Y es que el polémico estilo de vda de Gascoigne es tan innegable como su infinita calidad sobre el terreno de juego durante su etapa como futbolista profesional.
Uno de los goles más recordados de su carrera lo marcó cuando jugaba en el Tottenham frente al Arsenal inglés, en las semifinales de la Copa de Inglaterra, con el que se metía en la final. Y, como en toda su vida, aquella alegría acabó en desgracia, ya que una rotura de ligamentos se cebó con el excéntrico jugador, que estaba a punto de fichar por la Lazio. Ahí comenzó su declive futbolístico.
Al retirarse del fútbol, en 2004, con el Boston United, fue de mal en peor. En 2008 fue recluido en dos ocasiones, contra su voluntad, conforme a la ley de salud mental de Inglaterra y Gales e ingresado más tarde en el hospital de Faro, en Portugal, por una sobredosis de alcohol y drogas, por lo que su nuevo incidente ya no sorprende,.
