El portero menos goleado de la Liga, el barcelonista Víctor Valdés, explicó ayer que el secreto de sus cifras, con once goles encajados en 21 partidos, reside “solo en el trabajo y la intensidad” con la que el cuerpo técnico prepara los partidos y la capacidad de sus compañeros para “mantener la posesión de la pelota”.
A la hora de descifrar las claves de la solidez del Barça, Valdés se ha referido a “la insistencia de un entrenador que nunca permite la relajación” además del “talento de los jugadores y el buen trabajo de sus compañeros en defensa”.
“El sistema ayuda mucho, lo trabajamos cada día. Procuramos ponerle toda la intensidad y la insistencia posible”, comentó Valdés, cuyo juego ha cambiado poco en las últimas temporadas, según ha referido: “Somos conscientes del riesgo añadido que comporta nuestro esquema y en ese sentido pocas cosas han cambiado; lo importante es que la intensidad no decaiga para que el rival tenga pocas opciones”.
Líder de la clasificación del Trofeo Zamora, con un promedio de 0,52 goles por partido, Valdés ha vuelto a reiterar que sus objetivos tienen que ver con el colectivo más que con los aspectos individuales: “Lo que más ilusión me hace es la Liga. Los números ayudan a la estadística y a la confianza, pero nada más”, insistió el arquero blaulgrana.
Obligado a contestar numerosas preguntas sobre la polémica arbitral, Valdés ha insistido en la idea de que su plantilla del Barcelona intenta abstraerse de la labor de los colegiados. “No es lógico poner en duda el trabajo de los árbitros. Nosotros no lo valoramos, nos dedicamos a trabajar cada día y a pelear por los tres puntos. No forma parte de nuestro día a día, está en el entorno pero nada más”, explicó el arquero del Barcelona, tratando de dejar claro que a los jugadores de la plantilla de Guardiola no les preocupa la polémica arbitral suscitada tras los últimos partidos ligueros del equipo catalán.
