Tras la polvareda política y económica de la semana pasada y coincidiendo con la vuelta al trabajo en el Parlamento tras las Navidades, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció a última hora de ayer que comparecerá en el Congresoel próximo 18 de febrero para hablar sobre sus medidas contra la crisis. La decisión se produjo tras quedarse solo y después de que CiU, PNV y ERC apoyasen la propuesta del PP de dar la batalla en el Parlamento para forzar la comparecencia del dirigente.
En la víspera al regreso, los partidos políticos dejaron claras sus posiciones. El ministro de Fomento, José Blanco, denunció la existencia de una campaña “perfectamente definida para demonizar al presidente del Gobierno”. Blanco aseguró, en referencia al PP, que “algunos han llegado a la conclusión de que solo pueden ganar las elecciones destruyéndolo [a Zapatero] personalmente”. El mayor partido de la oposición descartó una moción de censura “inmediata” pero su líder, Mariano Rajoy, retó a Zapatero a un debate económico ante lo que consideró “una emergencia nacional”. En medio, CiU aseguró que “no es el momento de la agresividad parlamentaria” y propuso pactos puntuales, aunque aclaró que se abstendría en una hipotética moción de censura.
Las aguas políticas están revueltas después del aluvión de críticas por las medidas económicas del Gobierno y de las últimas encuestas que dan ventaja al PP. En ese contexto, el titular de Fomento denunció que los populares tratan de “destruir” la imagen de Zapatero como “única fórmula” para llegar a la Moncloa y les acusó de “hacer alarmismo con la crisis” sin tener ni “proyecto político” ni “liderazgo” definido. Para el PSOE, el PP debería hacer propuestas en lugar de utilizar políticamente la crisis y dejó entrever que no tiene miedo a una comparecencia de Zapatero. “¿Cuántas veces ha acudido al Parlamento el presidente? 85 en esta legislatura?”, recordó ayer la secretaria de organización, Leire Pajín, antes de añadir: “En esos cara a cara, el PP siempre sale malparado”. Pero desde el PP insisten.
“Estaría bien que fuera al Parlamento y explicase su plan; no se trata de saber qué podemos hacer para salvarle el problema a Zapatero, sino qué puede hacer él, si es patriota, para solucionar el problema”, sentenció el portavoz, Esteban González Pons. Mientras, Rajoy repite que está preparado para gobernar si hay adelanto electoral, aunque ayer tampoco aclaró si aboga por la moción de censura. Eso se lo dejó a su secretaria general, María Dolores de Cospedal, que aseguró que no la presentarán “inmediatamente”. “Ante las emergencias –y según Rajoy ésta es una–, paciencia”. “No hay que reaccionar de manera impulsiva: estamos convencidos de que la situación es difícil, pero podemos salir”, añadió Rajoy. En medio de todo esto, CiU lanzó un guante al Gobierno. “Estamos dispuestos a llegar hasta donde sea. Puede ser un apoyo parlamentario a base de negociar y si sale algo interesante aprobar una hoja de ruta que dé confianza”, dijo ayer su líder, Artur Mas.

