El 56% de ellos estaba en Galicia y el 18% en Asturias, según los datos que se desprenden de un informe del INE.
Por provincias el caso de Lugo es especialmente significativo, ya que una de cada 4 poblaciones deshabitadas en los últimos 15 años, era lucense. El presidente de esa diputación José Ramón Gómez, consciente del problema, habla de la despoblación como "el reto del siglo XXI".
En Asturias, donde han dejado de existir 165 núcleos rurales, la consejera de bienestar social, Noemí Martín asegura que el Principado invierte en políticas sociales para fijar población.
Y es que el riesgo de que continúe la sangría es elevado, sobre todo en el Noroeste peninsular. No en vano el territorio rural ocupa el 84% del total pero solo aglutina un 17% de la población, datos que evidencian la dispersión a la que se enfrenta nuestro país.
