El 57,86 por ciento de los cirujanos desea una jubilación con pleno derecho antes de los 65 años con 30 años de servicio y decidir voluntariamente prorrogar su carrera como máximo hasta los 70.
Así se desprende de una encuesta promovida por la Asociación Española de Cirujanos (AEC) a través de su página web, y llevada a cabo entre más de 2.400 profesionales, después de que el Gobierno propusiera recientemente prorrogar la edad de jubilación a los 67 años.
Frente a este 57,86 por ciento, el 16,13 por ciento de los encuestados se inclina por una jubilación voluntaria a los 65 años con posibilidad de retrasar la edad de retiro hasta los 70, según una nota difundida por la Asociación Española de Cirujanos (AEC).
Con apenas una diferencia de dos puntos se sitúa el 14,35 por ciento de los cirujanos, que aboga por una jubilación forzosa a los 65 años.
A su vez, un 5,97 por ciento defiende la jubilación a los 70 años con posibilidad de prorrogar voluntariamente ésta hasta los 75 años, mientras que un 5,68 por ciento desearía mantener la edad de jubilación a los 65 años salvo que el hospital decida prorrogar su servicio hasta los 70.
El doctor Ignacio Landa, responsable de Relaciones Institucionales de la AEC, afirma que los médicos, a diferencia de otros profesionales, no desean jubilarse forzosamente a una determinada edad.
En el terreno de la medicina, según Landa, "aunque la cirugía exige un esfuerzo físico mayor, los cirujanos están habituados a estos esfuerzos y suelen mantener su competencia por encima de los 65 años".
Con independencia de la decisión gubernamental de retrasar o mantener la edad de jubilación a los 65 años, la Asociación Española de Cirujanos considera "vital" seguir apostando por las generaciones más jóvenes, otorgándoles los instrumentos necesarios para su formación, desarrollo y perfeccionamiento de cara a mejorar la calidad en la asistencia a los pacientes.
