Vigo tiene hoy la palabra y la ocasión de manifestarse. La tan debatida fusión de las cajas gallegas no había llegado hasta hoy a la calle, pero desde esta tarde se conocerá cuál es el respaldo ciudadano con el que cuenta Abel Caballero. El alcalde de la ciudad en la que tiene sede Caixanova ha convocado en solitario una marcha en contra de su unión con Caixa Galicia, por lo que hoy conocerá de primera mano el apoyo que le dan los vigueses.
Abel Caballero ha asumido esta llamada de forma unilateral, sin grandes respaldos oficiales. La cita está fijada para las ocho de la tarde en el cruce de la calle Vía Norte con Urzáiz y el lema de la cabecera será Pola defensa de Vigo. El recorrido descendente hasta Porta do Sol permitirá definir a la perfección el poder de convocatoria y los números se convertirán en juguetes de unos y otros.
“La manifestación congregará a docenas de miles de personas y así me lo transmitieron diferentes colectivos y ciudadanos”, aseguró ayer Caballero al ser preguntado sobre sus previsiones para la marcha de esta tarde. El alcalde no quiso dar una cifra, pero sí se atrevió a decir que serán “muchísimos” los que participarán. “Hago un llamamiento a toda la ciudad para que defienda su capacidad y su liderazgo económico en Galicia”, añadió antes de insistir en que el acto carece de “color político” porque se trata de preservar la “dignidad” de Vigo, de tal manera que la ciudad “sea tenida en cuenta” y “nunca más se vea amenazada”.
No opina lo mismo su socio de gobierno, el nacionalista Santiago Domínguez, que hoy por la mañana repartirá información sobre la fusión de las cajas en la calle del Príncipe. El teniente de alcalde denunció que algunos colectivos de la ciudad recibieron presiones para que “se pronunciaran en uno u otro sentido” y lamentó que se utilicen cargos representativos de la ciudad para lograr un posicionamiento.
CRÍTICOS
De la misma forma, Corina Porro, ex alcaldesa popular y presidenta del Puerto de Vigo, señaló que es “una parte más” de la “forma de actuar” del socialista, y criticó que “se puede llegar a mentir, manipular y engañar a la ciudad sólo con un fin: un puñado de votos”.
Y es que a pesar de las palabras del regidor vigués, la gran mayoría de los sectores consultados ayer por Xornal de Galicia se mostraron contrarios a la manifestación. Entre ellos, los portavoces comarcales de UGT y CIG, Antonio Juste y Serafín Otero, respectivamente. “El que vaya será a título personal porque no está convocado con el consenso del Consejo Económico y Social”, afirma Juste. Por su parte, Otero es más duro y señala que “se trata de un cúmulo de mentiras. Es una cuestión personal del alcalde y solo está apoyada por el PSOE, no es de Vigo porque los vigueses no son localistas”. El secretario de la CIG ve en la iniciativa de Caballero un “alarde de localismo” y añade que “resulta gracioso que realice una campaña de promoción a costa de las arcas municipales”.
Los empresarios ya manifestaron abierta su oposición a la protesta y José Manuel Fernández Alvariño, presidente de la CEP, explicó ayer que “no es el momento ni la forma de tratar el asunto”. Por su parte, la Cámara de Comercio de Pontevedra, contraria a la unión, no hace “llamamiento ni interviene” en la manifestación y prefiere, en palabras de su responsable, Mateo Benavides, mantenerse al margen. Ni siquiera Asivigo, asociación contraria a la fusión, apoya la marcha. Su portavoz, José Alonso, aseguró que estarían en la manifestación “como ciudadanos y a título personal. Nosotros no convocamos”.
