En pleno conflicto institucional entre Xunta y Gobierno central por la Lei de Caixas, la Universidad de Santiago y la Asociación Galega de Estudos de Economía do Sector Público (AGEESP) organizaron ayer una jornada sobre la Situación actual y perspectivas de las cajas de ahorros. Articulada en torno a varias conferencias y mesas redondas, la jornada fue inaugurada por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y clausurada por la conselleira de Facenda, Marta Fernández. En medio, y a lo largo de todo el día, una docena de expertos y políticos se pronunciaron sobre cuestiones como los procesos de fusión, la historia de las cajas o el futuro próximo que les espera.
El fuego lo abrió al amanecer Feijóo, quien confirmó que las conversaciones con el Gobierno central por la inconstitucionalidad de la ley gallega comenzarán de forma inmediata “para empezar a hacer lo que teníamos que hacer antes de judicializar el sistema de cajas de ahorro gallegas, que es dialogar”. El presidente gallego recordó que las fusiones no son nuevas en Galicia, ya que en las últimas décadas “fuimos consiguiendo pasar de seis cajas a dos en la actualidad”. En esta situación, Feijóo recurrió a Shakespeare para indicar que ahora el debate es “tener o no tener” entidades financieras gallegas y solventes, por lo que pidió que ninguna administración sitúe a Galicia en un callejón sin salida.
Tras Feijóo intervinieron destacados políticos populares tanto de ámbito gallego como estatatal así como otros declarados defensores tanto de la fusión de Caixanova y Caixa Galicia como de la Lei de Caixas. Así, tomaron la palabra a lo largo del día el ex ministro y portavoz de Economía del PP en el Congreso de los Diputados, Cristóbal Montoro, o el portavoz del Economía del PP en el Parlamento de Galicia, Pedro Puy Fraga. No lo pudo hacerlo por problemas de agenda de última hora el presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, pero a cambio intervino el director xeral de Política Financieira de la Xunta, Manuel Galdo. Y también habló en similares términos el ex conselleiro del BNG Fernando Blanco o el economista también nacionalista Xesús Veiga Buxán. Incluso la organizadora de la jornada, la decana de la Facultad de Económicas de Santiago, Maite Cancelo, se pronunció expresamente a favor de la fusión, al igual que otros moderadores de las mesas redondas.
Todas estas intervenciones favorables a los postulados de la Xunta llevaron al secretario general del PsdeG-PSOE, Pachi Vázquez, a ironizar sobre la “increíble neutralidad” de la universidad por organizar un debate “muy equilibrado” con múltiples representantes del PP por uno solo del PSOE. Y es que no fue hasta bien entrada la tarde cuando tomó la palabra una voz socialista crítica con la forma en que se ha planteado la fusión de las cajas y la ley que la impulsa. Fue la ex conselleira y diputada María José Caride la que intentó hacer ver que no es oro todo lo que reluce. Así, aunque Vázquez ya le había augurado poco éxito –“ella ya sabe a lo que va y hará lo que pueda, aunque sus posibilidades de éxito son más bien escasas”– Caride insistió en criticar que la Xunta ha querido impulsar a través de la ley una fusión de la que no están convencidas las propias cajas, que no han mostrado iniciativas en dicha línea.
Caride criticó que el actual debate a favor de la fusión “aparece propulsado por poderes fácticos del norte de Galicia, algo que incorpora cierto ruido en el proceso”. Contra la Lei de Caixas recordó que se hizo sin informes de la asesoría jurídica de la Xunta, del Consello Consultivo o del Consello Económico e Social. Y en esa línea de aportar argumentos a favor del recurso del Gobierno incluso recordó que el mismo Ejecutivo socialista recurrió y paralizó hace un par de años una ley impulsada por su departamento para solucionar los problemas urbanísticos de los núcleos del litoral, lo que enmarcó en la normalidad democrática. “Cada institución debe velar por sus competencias”, resumió la socialista.
Antes de Caride, por la mañana, el ex ministro Montoro ya se había encargado de reiterar el argumentario del día de la calle Génova. Así, aunque se le preguntó y repreguntó por el caso gallego, el popular no se movió de indicar que “cuando el gobierno gallego y el Parlamento de Galicia opta en el ejercicio de sus competencias, el Gobierno de España tiene que respetarlo a no ser que haga explícito un argumento claro”. Así, dijo que “no es admisible” el recurso ya que “no se le ponen problemas a la fusión en Cataluña o Andalucía”. Montoro se movió más cómodo en el ámbito de la política estatal cuando criticó que el Gobierno “ no asume su responsabilidad, que es que vuelva el crédito a las empresas”. Así, el ex ministro indicó que “la responsabilidad de que no haya crédito bancario en España no es del Banco de España sino del Gobierno de España” y aseguró que “si no hay crédito, no vamos a tener recuperación económica”.
