José Blanco seguirá pujando por el AVE Porto-Vigo. El ministro de Fomento prometió ayer hacer “todos los esfuerzos” para no perder fondos comunitarios para la línea ferroviaria de alta velocidad pese a que no se cumplirá el plazo fijado de 2013. “Aunque tuviéramos toda la financiación del mundo, por el estado actual de los proyectos, tanto en la parte portuguesa como en la española, difícilmente se podía cumplir con el objetivo. Sencillamente, era imposible”, admitió tras presidir la reunión de ministros de Transporte de la UE.
“Lo que ha trasladado el Gobierno portugués, y lo comparte el Gobierno español, es poner unos plazos realistas en función del estado de situación de unas obras”, explicó el ministro de Fomento, que tiene previsto reunirse con su homólogo portugués, que no asistió al encuentro de Bruselas, en “los próximos días” en Madrid.
“En todo caso, haremos todos los esfuerzos para conservar la financiación de la UE para esta red tan importante que comunica Galicia con Portugal”, resaltó Blanco.
El ministro criticó a los que piden el cambio de trazado de una línea, ponen dificultades a los estudios informativos y reclaman que se cumpla con los plazos: “Algunos deberían poner los pies en la tierra para no confundir a la gente y saber que la alta velocidad tiene que ir por la tierra y no por el cielo”.
Prioridad para Eixo Atlántico
La Executiva del Eixo Atlántico se reunió ayer en Vigo para nombrar al alcalde de la ciudad, Abel Caballero, presidente del organismo, y al de Porto, Rui Rio, vicepresidente. Ambos destacaron que entre sus principales objetivos está el de “convencer” a los gobiernos de España y Portugal para que el AVE Vigo-Oporto esté concluido en 2015.
Según explicó Caballero, el Gobierno de España está “convencido” del plazo, un “interés que, según estimó, se constató en la reciente visita del secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, a la ciudad. Por su parte, Rio aseguró que la “fuerza política” del Eixo Atlántico será “decisiva” para aclarar si el Gobierno portugués retrasará el AVE sin un plazo concreto –cuestión sobre la que mostró su temor–, o si ese retraso será de “dos años”, hasta 2015.
Caballero explicó que ostentará la Presidencia del Eixo Atlántico durante los próximos dos años, y que, en los dos siguientes, la máxima responsabilidad recaerá sobre el actual vicepresidente. De esta forma, las dos principales ciudades que forman parte del organismo actuarán con la voluntad de darle a ésta la “máxima relevancia”, destacó.