EL APUNTE
Es lógico que una empresa decida no revisar los salarios más allá de la inflación prevista. La patronal española ha dado orden para que ningún empresario suba las nóminas sobre un 1%. Que Repsol se plantee pagar menos a sus trabajadores que el pasado año cuando su Consejo cobró diez millones y el IPC cierre en positivo el año, es ya una incongruencia.